... que no se te olvide... séptimo piso, tercera puerta a la derecha... te estaré esperando...

Un escenario blanco, vacío, infinito... para los dos solos. Tú y yo.
Solos.
Una mirada, un beso, una simple caricia.
Una camisa fácil de desabrochar.
Una tiranta resbalando por el hombro.
Demasiado fácil dejarse llevar...